domingo, 2 de octubre de 2011

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA-VIDEO (COMPRAR, TIRAR, COMPRAR)

A continuación el documental Obsolescencia programada, un documental que trata de como los productos de hoy en día los programan para que en un momento determinado de su vida dejen de funcionar o queden inservibles, no porque no puedan durar mas si no porque a la industria le interesa…..

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA DOCUMENTAL




sábado, 27 de agosto de 2011

SANTA INQUISICIÓN DE LIMA

PREGUNTAS MÁS FRECUENTES SOBRE
EL TRIBUNAL DE LA INQUISICIÓN DE LIMA
¿Cuándo se estableció el Tribunal de la Inquisición de Lima?
El Tribunal de Lima fue establecido por el Rey Felipe II en 1569. Era parte de la denominada Inquisición española, organismo de naturaleza mixta (estatal-eclesiástica)creada por los Reyes Católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, en 1478. La corona la empleó como un organismo de control social, dirigiendo sus esfuerzos tanto a la defensa de la fe y la moral pública y privada, así como a la de la fidelidad a los monarcas y la paz social.

¿Antiguamente existía libertad religiosa?
No. La intolerancia política, religiosa, etc.- era el común denominador no sólo en España y sus colonias sino también en América Prehispánica, los países protestantes, musulmanes, budistas, etc. En dicho contexto la Inquisición fue una de las formas en que la intolerancia se institucionalizó. La libertad religiosa es un principio consagrado internacionalmente recién en el siglo XX: artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (10 de diciembre de 1948). A pesar de estos avances aún en nuestros días casi la mitad de la población mundial carece de ella.

¿Cuál fue la principal causa que motivó a los reyes hispanos a establecer su propia Inquisición?
El antisemitismo fue la causa más importante que directamente motivó la creación de la Inquisición española. Las graves crisis económicas que sacudieron Europa durante los siglos XIV y XV, a las cuales contribuyeron las pestes y epidemias que originaron una caída demográfica sin precedentes, condujeron al empobrecimiento masivo de la población y de la corona. En medio de la crisis, los prestamistas y los arrendatarios de los tributos reales, oficios ambos virtualmente monopolizados por los judíos, se enriquecían aceleradamente. Una de las razones de tal situación era el hecho de que los préstamos con intereses se consideraban moralmente cuestionables por estar incursos en el pecado de usura, mientras que los judíos los consideraban perfectamente lícitos. Además, se les cuestionaba por la administración que realizaban del cobro de los tributos reales, responsabilizándoseles por su falta de transparencia en el manejo de las cargas impuestas por los soberanos. Adicionalmente, a fin de ascender en la pirámide social y lograr posiciones reservadas a los católicos o por evitar los prejuicios y las restricciones en su contra, muchos judíos se convirtieron falsamente al cristianismo recibiendo el bautismo y participando externamente de su culto mientras, en privado y casi públicamente, seguían con sus anteriores prácticas religiosas. Asimismo, el papel protagónico de los judíos en la pasión y muerte de Cristo, y en las persecuciones contra los primeros cristianos, incrementaba el antisemitismo.

En ese contexto, se produjeron diversos sucesos y protestas antisemitas que echaban la culpa de todos los males de la época a la benevolencia de las autoridades para con el "pueblo deicida" por lo cual supuestamente Dios castigaba a la población.

1 http://www.congreso.gob.pe/museo.htm

¿El antisemitismo sólo era característico de los españoles?
No, desde mucho tiempo antes, el antisemitismo era un sentimiento común en la mayor parte de Europa. Así, antes que de España, los judíos habían sido expulsados de Inglaterra, Francia y otros reinos; además, habían sido víctimas de crueles matanzas y persecuciones en Alemania así como en diversos reinos musulmanes.

¿Qué tipos de delitos juzgaba la Inquisición?
La Inquisición juzgaba a los acusados de herejía. Ésta incluía los siguientes delitos:
1. Contra la fe y la religión: herejía, apostasía (judaizantes, luteranos, etc.), blasfemia, etc.
2. Contra la moral y las buenas costumbres: bigamia, supersticiones (brujería, adivinación, etc.).
3. Contra la dignidad del sacerdocio y de los votos sagrados: decir misa sin estar ordenado; hacerse pasar como religioso o sacerdote sin serlo; solicitar favores sexuales a las devotas durante el acto de confesión, etc.
4. Contra el Santo Oficio: en este rubro se consideraba toda actividad que en alguna forma impidiese o dificultase las labores del tribunal así como aquellas que atentasen contra sus integrantes.
5. Censura de publicaciones: en la monarquía española las publicaciones pasaban por dos tipos de censuras: antes y después de ser publicadas. La autoridades civiles se encargaban de la primera y la Inquisición de la segunda. La realizaba a través de dos modalidades: la purgación de párrafos o la prohibición total de una obra.

¿Qué es una herejía?
Herejía es por definición el error en materia de fe sostenido con obstinación, con terquedad. La Iglesia vio en los herejes un grave peligro para su existencia y, sobre todo, para la salvación de las almas de los creyentes, los que podrían ser confundidos con sus enseñanzas. Además, los herejes atentaban no sólo contra la Iglesia, sino también contra el Estado, el orden público y las autoridades constituidas. En consecuencia, los reales alcances del delito de herejía se explican no sólo por factores estrictamente teológicos sino también por factores políticos, sociales, jurídicos y económicos.

¿Cómo se iniciaban los juicios?
Se pedía al denunciante que aportase pruebas u otros testimonios que avalasen sus declaraciones. De existir al menos tres testigos que no tuviesen ninguna animadversión contra el denunciado se daba inicio al proceso, para lo cual detenían al sospechoso.

Las denuncias eran cuidadosamente revisadas por los inquisidores, quienes disponían investigaciones complementarias. Después de reunidas las pruebas, el encausado era apresado y conducido a las cárceles secretas de la Inquisición, en las cuales se le solicitaba en forma reiterada que se arrepintiese y confesase el motivo de su detención.

Asimismo, se le incomunicaba completamente, no permitiéndosele ningún tipo de visitas, ni siquiera la de sus familiares más cercanos. A los detenidos se les proveía de una ración alimenticia adecuada. Si el procesado tenía recursos económicos se le deducía el valor de los alimentos de sus bienes, los cuales eran secuestrados; en caso contrario, su costo era asumido por el Tribunal.

¿Por qué se pedía al procesado su confesión?
El motivo de la insistencia en la confesión voluntaria se originaba en que el Tribunal no buscaba la sanción del hereje sino su salvación. Para ello, era fundamental el arrepentimiento del procesado, lo que se manifestaría en su predisposición a confesar los hechos que habían dado origen al proceso. En los casos en que los reos se inculpaban a sí mismos las sanciones solían ser benignas (el pago de alguna multa, escuchar misa, realizar peregrinaciones, rezar algunas oraciones, etc.).

¿Por qué los inquisidores utilizaron instrumentos de tortura?
Porque todos los tribunales del mundo de su época los usaban. Podemos añadir que la Inquisición fue más benigna en su empleo que los tribunales civiles porque, a diferencia de aquellos, sólo en casos excepcionales la autorizaba, el tiempo de duración máxima del tormento era una hora y cuarto, estaba prohibido producir derramamiento de sangre o la mutilación de algún miembro y el médico junto con los propios inquisidores supervisaban su aplicación. A pesar de ello la tortura no dejaba de ser terrible.

¿En qué casos el Tribunal aplicaba tormento?
A los reos se les podía torturar en los delitos considerados graves (apostasía, etc.), siempre y cuando se dieran ciertas condiciones tales como la existencia de pruebas, contradicciones en las declaraciones o por lo menos tres testigos en su contra, y persistiese en la negativa de los hechos que se le imputaban.

¿Qué instrumentos de tortura usaba el Tribunal?
Para obtener confesiones la Inquisición utilizó los siguientes instrumentos:
La garrucha: consistía en sujetar al reo con los brazos en la espalda, mediante una soga movida por una garrucha y subirlo lentamente. Cuando se encontraba a determinada altura se le soltaba de manera brusca, deteniéndolo abruptamente antes de que tocase el piso. El dolor producido en ese momento era mucho mayor que el originado por la subida.
El potro: colocaban al preso sobre una mesa, amarrándole sus extremidades con sogas unidas a una rueda. Ésta, al ser girada poco a poco, las iba estirando en sentido contrario, causando un terrible dolor. En la época era el instrumento de tortura más empleado en el mundo.
El castigo del agua: estando el procesado totalmente inmovilizado sobre una mesa de madera le colocaban una toca o un trapo en la boca deslizándolos, en cada caso, hasta la garganta. Luego el verdugo procedía a echar agua lentamente, produciendo al preso la sensación de ahogo.

Cabe agregar que sólo entre el 2% y el 5% de procesados fue torturado. En cambio, en los tribunales civiles casi la totalidad de procesados fue torturado.

¿Qué tipo de sentencias imponía la Inquisición?
De sentenciarse la inocencia, el encausado era absuelto mientras que de fallarse su culpabilidad los inquisidores señalaban las sanciones correspondientes: azotes (entre 50 y 200), destierro, prisión por algún periodo de tiempo determinado (usualmente no mayor de 8 años), pena de muerte (por medio del garrote o la hoguera). Adicionalmente se incluía en las sentencias sanciones de carácter económico (pago de alguna multa o confiscación parcial o total de los bienes) y espiritual (reprimendas, ayunos, oraciones, peregrinaciones, suspensión de los clérigos en su ministerio o degradación de las órdenes religiosas, etc.).


¿Por qué causas Felipe II extendió el funcionamiento de la Inquisición al Nuevo Mundo?
Las principales motivaciones para el establecimiento del Santo Oficio en las colonias hispanoamericanas fueron las siguientes:
1. Los continuos ataques de los corsarios y piratas protestantes, principalmente ingleses, holandeses y franceses, quienes inclusive pusieron en riesgo el dominio hispano sobre sus colonias2. Éstos no sólo atacaban las embarcaciones españolas para adueñarse de éstas y sus mercaderías, también secuestraban a las tripulaciones y a los pasajeros para exigir rescates, mientras que en otros casos los vendían como esclavos. A todo ello se añaden innumerables abusos y asesinatos.
Ninguna población costeña o cercana a la costa se hallaba segura. Así lo demuestran los ataques realizados en Veracruz, Cartagena, Maracaibo, Santa Marta, Callao, Paita, Arica, La Habana, Puerto Rico, Santiago de Cuba, Santo Domingo, Jamaica, etc. La enorme mayoría de los enjuiciados por la Inquisición por tales motivos fueron sentenciados a un periodo de prisión. En cambio, los piratas procesados por los tribunales civiles eran condenados a la horca.
2. A raíz de la conquista se había producido un relajamiento de la moral pública y privada. La vida de los hispanos en Indias resultaba escandalosa y se daban muchos casos de poligamia, blasfemia, idolatría, brujería, etc. Ante ello, las autoridades virreinales así como los cabildos, las autoridades eclesiásticas y numerosos personajes ─entre ellos fray Bartolomé de las Casas─ solicitaron a la corona el establecimiento de la Inquisición para que se corrigiesen tales desviaciones.
3. El antisemitismo imperante en aquella época en España se trasladó a las colonias junto con los primeros conquistadores peninsulares e indiscutiblemente, con el transcurso del tiempo, los judaizantes llevaron la peor parte en el funcionamiento del Tribunal. Muy a pesar de que la corona había prohibido, desde los primeros momentos de la conquista, que los judíos y los convertidos del judaísmo al cristianismo así como sus descendientes pasasen a sus dominios muchos de ellos habían logrado burlar tales restricciones. Al decretarse la expulsión de los judíos de España (1492) muchos se refugiaron en Portugal. Tiempo después, al producirse, durante el reinado de Felipe II, la unificación de las coronas de España y Portugal, se multiplicó su presencia en las colonias hispanoamericanas, a donde llegaban atraídos por la búsqueda de las legendarias riquezas que estas ofrecían.

2 Por tal sólo mencionar algunos nombres, recordemos a John Hawkins, Francis Drake, Oxenham, Grenville, Raleigh, George Clifford, Winter, Francis Knollys, Martin Frobisher y Barker (ingleses); Jean Terrier, Jacques Sore y Francois le Clerc (franceses); Spielbergen y Piet Heyn (holandeses).
¿Cuántos tribunales inquisitoriales hubo en Hispanoamérica?
En Hispanoamérica hubo tres tribunales: Lima y México, establecidos por Felipe II en 1569, y Cartagena, establecido por Felipe III en 1610.

¿Quiénes fueron los primeros inquisidores de Lima?
Los primeros inquisidores fueron el licenciado Serván de Cerezuela y el doctor Andrés de Bustamante, pero este último falleció cuando se hallaba en pleno viaje desde la metrópoli hacia Lima, quedando Cerezuela a cargo del Tribunal.

¿Qué locales tuvo el Tribunal de la Inquisición de Lima?
El Tribunal comenzó sus acciones en un local alquilado que se ubicaba al frente de la Iglesia de la Merced, en el actual jirón de la Unión; pero, como este era muy céntrico y resultaba poco propicio para su funcionamiento, en 1584 se trasladó a la casa de Nicolás de Rivera el mozo, donde funcionó hasta que fue abolida. Dicho inmueble, sucesivamente modificado, es actualmente la sede del Museo de la Inquisición y del Congreso.

¿La Inquisición juzgaba a los indígenas?
No. Por disposición del Rey Felipe II los indígenas estuvieron exceptuados del fuero inquisitorial. La acción del Tribunal sólo comprendía a las minorías blanca, mestiza o negra.

¿Inicialmente a quiénes procesó la Inquisición de Lima?
Las mayores sanciones que aplicó el Tribunal durante sus años iniciales recayeron generalmente en protestantes extranjeros hacia los cuales existía no sólo animadversión religiosa sino, sobre todo, política. El primer condenado al quemadero fue el francés Mateo Salado en el auto de fe del 15 de noviembre de 1573. Otros condenados a igual pena, por el mismo motivo, fueron los flamencos Juan Bernal y Miguel del Pilar. Muchos de los procesados como luteranos en realidad eran piratas.
Cabe recordar que, por aquel entonces, Inglaterra y otras potencias europeas los utilizaba en su lucha contra España para destruir su poderío económico y militar, establecer puntos de penetración en el Nuevo Mundo y asegurar su control sobre los mares. A la Inquisición fueron llevados algunos como Juan Drake (sobrino del famoso Francisco Drake), Juan Butler, Juan Exnem, Thomas Xeroel, Richard Ferruel, etc. Ellos fueron acusados de luteranismo así como de realizar proselitismo a favor de las sectas protestantes. La mayoría de ellos terminó reconciliada mientras que tres acabaron sus días en la hoguera: Walter Tiller, Eduardo Tiller y Enrique Oxley (05-04-1592)3.

3 Los tres eran miembros de la armada de Cavendish. Habían sido capturados junto con seis de sus compañeros en el puerto de Quintero en 1587. El gobernador de San Diego hizo ahorcar a los otros. Los piratas atacaron Puná pero, posteriormente, el capitán Jerónimo Reinoso, capturó a cuatro. Todos fueron puestos a disposición del Tribunal. Este condenó a la hoguera a los pertinaces y reconcilió a los demás.


¿A quiénes trató con mayor severidad la Inquisición?
Como hemos dicho, la unidad ibérica, conseguida por Felipe II en 1580, incrementó la penetración de judíos en América. El Tribunal limeño, desde el momento mismo en que se estableció, había actuado en forma benigna con los judaizantes. En cambio, a partir de dicha unión actuó más severamente. Los primeros judaizantes condenados a la hoguera fueron Jorge Nuñez, Francisco Rodríguez y Pedro de Contreras (17-12-1595), quienes salieron en el respectivo auto de fe junto con otros penitenciados por la misma causa.

¿Cuál fue el más importante caso de la historia de la Inquisición de Lima?

La denominada “Gran complicidad”, protagonizada por portugueses conversos del judaísmo al cristianismo, la mayor parte de cuyas sentencias se dictaron en el auto de fe de 23 de enero de 1639. Por entonces se denunció la participación de la comunidad judía internacional y de Holanda en una conspiración para adueñarse de las colonias hispanoamericanas. Los miembros de la primera darían su apoyo a la segunda, a cambio de que ésta les concediese libertad para realizar sus prácticas religiosas así como otros beneficios de carácter político, social y económico. Con dicho motivo se constituyó la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, financiada, en su mayor parte, por judíos, con quienes tenían relaciones los conversos portugueses que controlaban una gran parte del comercio de Lima. Estos recelos fueron alimentados por las rivalidades evidentes entre portugueses y españoles por la conquista de América, las cuales se incrementarían con la declaración de independencia realizada por Portugal. En estos procesos fueron incluidos más de un centenar de conversos del judaísmo al cristianismo. Del total de procesados 11 fueron condenados a muerte:
Antonio de Vega, Antonio de Espinosa, Diego López de Fonseca, Francisco Maldonado da Silva, Juan Rodríguez da Silva, Juan de Acevedo, Luis de Lima, Manuel Bautista Pérez, Rodrigo Vaez Pereira, Sebastián Duarte y Tomé Cuaresma.

¿Cuándo fue dictada la última condena a muerte por la Inquisición?
El 23 de diciembre de 1736 se realizó el único auto de fe público del siglo, en el cual se pronunció la última sentencia a la hoguera. Esta correspondió a María Francisca Ana de Castro, acusada por judaizante. Ella fue la única mujer condenada a tal pena por el Tribunal de Lima. Era natural de Toledo, de unos cincuenta años de edad.

¿El Tribunal de Lima condenaba a la hoguera a las brujas?
No. En cuanto al trato proporcionado a las brujas la Inquisición resultó sorprendentemente benigna para su época. Mientras en los países protestantes se cuentan por decenas y aún cientos de miles las víctimas de la caza de brujas que terminaron sus días en la hoguera, el Tribunal consideraba que se trataba de un delito debido a la ignorancia de las gentes y que no tenía más realidad que la que sus mentes le asignaban y la viveza de algunas personas que ganaban dinero aprovechándose de la credulidad ajena. Por otro lado, los brebajes utilizados por las brujas, entre ellos sustancias venenosas, representaban un peligro para la salud pública. A las personas culpables se les sentenciaba a recibir una cantidad variable de azotes que fluctuaba entre los 50 y los 200. Se podía añadir, dependiendo de la gravedad de los hechos, el destierro por tiempo determinado, la prestación de servicios en hospitales y presidios, el pago de alguna multa e, inclusive, la confiscación de sus bienes.

¿Cuántas personas procesó el Tribunal de Lima?
En sus dos siglos y medio de existencia (1569-1820) el Tribunal procesó 1477 personas en 1526 juicios. El número de juicios es mayor porque varias personas fueron procesadas en más de una oportunidad.

¿Cuántas personas condenó a muerte la Inquisición?
El Tribunal de Lima sentenció a muerte a 32 personas, la mitad de ellos quemados vivos y otros tantos condenados al garrote. De los condenados a muerte, 23 (71.88%) lo fueron por judaizantes (15 portugueses, 7 españoles ─de los cuales 4 eran hijos de portugueses─ y un criollo, también hijo de portugueses); 6 (18.75%) por luteranos (3 ingleses, 2 flamencos y 1 francés); 2 (6.25%) por sustentar y difundir públicamente proposiciones heréticas (uno de ellos fue el limeño Juan Bautista del Castillo (1608), mientras que el otro era español) y 1 (3.12%) por alumbrado (español).

¿Es cierto que la Inquisición de Lima procesó más mujeres que hombres?
En realidad fue lo contrario. Del total de procesados 1.253 (84.84%) fueron hombres y 224 (15.16%) mujeres.

¿Cuál fue el número de procesados en cada tipo de delito?
Las cifras de procesados por la Inquisición de Lima, según tipo de delitos son las siguientes:

TIPOLOGÍA DELICTIVA DEL TRIBUNAL DE LA
INQUISICIÓN DE LIMA (1569-1820)4

DELITOS Nº %
Bigamia 271 18.34
Proposiciones 198 13.40
Supersticiones 194 13.13
Judaizantes 185 12.52
Blasfemias 154 10.42
Solicitantes 101 6.83
Protestantes 77 5.21
Falsos celebrantes 53 3.58
Visionarios 29 1.96
Matrimonio de religiosos 20 1.35
Otros delitos del clero 08 0.54
Varios 187 12.66
Total 1 477 100


4 Fuente: René Millar, La Inquisición de Lima, tomo III.

¿Cuándo fue abolido el Tribunal de la Inquisición? La Inquisición fue abolida por decreto de las Cortes de Cádiz, el 22 de febrero de 1813. En 1814, cuando el Rey Fernando VII fue restablecido en el trono, dispuso que volviese a funcionar el Santo Oficio pero su existencia ya fue más nominal que real.
Para el Perú fue abolido definitivamente en 1820 a raíz de la revolución liberal en la metrópoli y, sobre todo, del proceso emancipador con el cual se suprimió todo tipo de dependencia política de España.


CONDENADOS A MUERTE POR EL TRIBUNAL DE LA
INQUISICIÓN DE LIMA (1569-1820)5
NOMBRE ORIGEN MOTIVO FECHA
01) Salado, Mateo
02) De la Cruz, Francisco
03) Bernal, Juan 6
04) Del Pilar, Miguel
05) Tiller, Walter 7
06) Tiller, Eduardo
07) Oxley, Enrique
08) Núñez, Jorge
09) Rodríguez,Francisco
10) De Contreras, Pedro 8
11) Fernández, Juan
12) De Lucena, Baltasar
13) Núñez de Cea, Duarte
14) Enríquez, Duarte
15) López de Vargas, Diego
16) Díaz Tavares, Gregorio
17) Bautista del Castillo, Juan
18) Acuña de Noroña, Juan
19) Tavares, Manuel 9
20) De Vega, Antonio
21) De Espinosa, Antonio10
22) López de Fonseca, Diego11
23) Maldonado da Silva, Francisco12
24) Rodríguez da Silva, Juan
25) De Azevedo, Juan13
26) De Lima, Luis14
27) Bautista Pérez, Manuel
28) Vaéz Pereira, Rodrigo
29) Duarte, Sebastián
30) Cuaresma, Tomé
31) Henríquez, Manuel15
32) De Castro, María Francisca Francés
Español
Flamenco
Flamenco
Inglés
Inglés
Inglés
Portugués
Español
Español
Español
Portugués
Portugués
Portugués
Portugués
Portugués
Limeño
Portugués
Portugués
Portugués
Español
Español
Tucumano
Portugués
Español
Español
Portugués
Portugués
Portugués
Portugués
Portugués
Española Luterano
Alumbrado
Luterano
Luterano
Luterano
Luterano
Luterano
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Proposic.
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Proposic.
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante
Judaizante

15-11-1573
13-04-1578
29-10-1581
30-11-1587
05-04-1592
05-04-1592
05-04-1592
17-12-1595
17-12-1595
17-12-1595
17-12-1595
10-12-1600
10-12-1600
13-03-1605
13-03-1605
13-03-1605
01-06-1608
21-12-1625
21-12-1625
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1639
23-01-1664
23-12-1736

5 Ayllón Dulanto, Fernando, El Tribunal de la Inquisición. De la leyenda a la historia. Ediciones del Congreso del Perú, 1997.
6 Báez-Camargo, G., Protestantes enjuiciados por la Inquisición en Iberoamérica, pág. 30, México, 1960.
7 Los tres ingleses condenados a muerte en este auto de fe eran piratas, miembros de la armada de Cavendish. Las autoridades reales capturaron a nueve de ellos en el puerto de Quintero (1587) de los cuales el gobernador de San Diego hizo ahorcar a seis. Tiempo después, los piratas atacaron Puná y el capitán Jerónimo Reinoso, que acudió con refuerzos, apresó a otros 4. Los siete sobrevivientes fueron entregados al Santo Oficio, el que proclamó sus sentencias en el auto de fe de 1592. Los demás fueron reconciliados.
8 También conocido como Pedro de Alvarado. Ver Paulino Castañeda y Pilar Hernández, La Inquisición de Lima, tomo I, pág. 433. Editorial Deimos, Madrid, 1989.
9 También llamado Diego de Andrada Fonseca o Manuel Fonseca. Ver Paulino Castañeda y Pilar
Hernández, ídem, tomo I, pág. 436.
10 Hijo de portugueses.
11 Hijo de portugueses.
12 Su padre, el portugués Núñez da Silva, fue reconciliado por este Tribunal en 1605.
13 Hijo de portugueses.
14 Hijo de portugueses.
15 Su proceso fue el de mayor duración que se conozca, alcanzando más de treinta años.

sábado, 20 de agosto de 2011

NAPOLEÓN BONAPARTE.-BIOGRAFIA VIDEO-MINISERIE

NAPOLEÓN BONAPARTE BIOGRAFÍA VIDEO 01






NAPOLEÓN BONAPARTE BIOGRAFÍA VIDEO 02






NAPOLEÓN BONAPARTE BIOGRAFÍA VIDEO 03






NAPOLEÓN BONAPARTE BIOGRAFÍA VIDEO 04






NAPOLEÓN BONAPARTE BIOGRAFÍA VIDEO 05






NAPOLEÓN BONAPARTE BIOGRAFÍA VIDEO 06






MINISERIE- NAPOLEON -
Miniserie televisiva en una gran superproducción europea y norteamericana sobre el emperador de Francia.

PRIMERA PARTE -- (1795-1800) Año 1818, Sainte Hélène. Exiliado en plena costa del Atlántico sur, Napoleón recuerda los tiempos en que no era más que un joven general: sus ambiciones, sus convicciones republicanas, su reencuentro con Joséphine. Después, los primeros combates y las primeras victorias... Camino de alcanzar la gloria con sólo 27 años, Bonaparte ya planea transformar Francia y sacarla de la anarquía en la que está sumida.

SEGUNDA PARTE -- (1800-1807) París 1800, Noche Buena. Napoleón, Primer Cónsul, se escapa por los pelos de un atentado. Aconsejado por Talleyrand, su ministro, organiza el secuestro y posterior arresto del duque de Enghien, primo de Luis XVI y presunto cabecilla del complot. La ejecución de Enghien le asegura el apoyo de los Jacobinos, que ven en él el único hombre capaz de impedir el retorno de la monarquía. Napoleón es consagrado Emperador de Francia. Las principales potencias de Europa, sin embargo, no reconocen su legitimidad y le declaran la guerra.

TERCERA PARTE -- (1807-1812) ¿La sangre vertida en Eylau será suficiente para instaurar una paz duradera? Napoleón parece creerlo después de sus conversaciones con el Zar, en un momento en que ambos establecen una relación de amistad. El Imperio, no obstante, parece tener un oscuro futuro; Joséphine no puede darle un heredero. Para desgracia del mismo, la guerra de España, la traición del Zar y ciertas maniobras de sectores próximos a Napoleón, acaban de debilitarlo. Después de otra campaña difícil, es forzada a sacrificar a Joséphine por razón de estado.

CUARTA PARTE -- (1812-1821) El invierno sorprendió a la Gran Armada en medio de la inmensidad de las llanuras de Rusia. El desastre es tal que incluso los enemigos de Francia exigen al Emperador que renuncie a sus conquistas anteriores. Napoleón intenta hacer valer su matrimonio con Maria Luisa, que lo unió con la casa de los Austrias; pero no tiene éxito, Llega de nuevo la guerra. Tiene que destinar todas sus fuerzas a la batalla. Sintiendo que los vientos están cambiando, los que siempre le fueron fieles, muy pronto lo abandonan.

Ficha Técnica:

Capítulos: 4
Género: Aventuras. Drama Histórico. Biográfico. Miniserie de TV. Siglo XIX. Guerras Napoleónicas
Duración: 357 Minutos.

Creador: Yves Simoneau.
Producción ejecutiva: Richard Cunin.
Estudio: A&E Television Networks.

Elenco:

Christian Clavier -- Napoléon
Isabella Rossellini -- Joséphine de Beauharnais
Gérard Depardieu -- Joseph Fouché
John Malkovich -- Charles Talleyrand
Anouk Aimée -- Anouk Aimée
Heino Ferch -- Armand Augustin Louis, Marquis de Caulaincourt
Sebastian Koch -- Marshal Jean Lannes

NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO I






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO II-PARTE 1






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO II-PARTE 2






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO II-PARTE 3






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO II-PARTE 4






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO II-PARTE 5






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO II-PARTE 6






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO III-PARTE 1






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO III-PARTE 2






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO III-PARTE 3






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO III-PARTE 4






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO III-PARTE 5






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO III-PARTE 6






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO IV-PARTE 1






NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO IV-PARTE 2






DISCULPEN PERO PARA VER LOS VIDEOS QUE FALTAN
COPIEN EL CÓDIGO URL EN EN BUSCADOR Y LISTO.

NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO IV-PARTE 3
http://www.youtube.com/watch?v=p4egOYFRiws

NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO IV-PARTE 4
http://www.youtube.com/watch?v=pK-uuarnbhI&feature=related

NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO IV-PARTE 5
http://www.youtube.com/watch?v=tHrTnUQy67o&feature=related

NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO IV-PARTE 6
http://www.youtube.com/watch?v=tupBugi_uHk&feature=related

NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO IV-PARTE 7
http://www.youtube.com/watch?v=3IaKr4_K_wM&feature=related

NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO IV-PARTE 8
http://www.youtube.com/watch?v=BBbYVhWUv1o&feature=related

NAPOLEÓN BONAPARTE SERIE EPISODIO IV-PARTE 9
http://www.youtube.com/watch?v=3VJ4HR6v61g&feature=related

lunes, 1 de agosto de 2011

PRECURSORES DE LA REFORMA PROTESTANTE

PRECURSORES DE LA REFORMA:



a)Juan Wiclef


Fue un traductor, teólogo y reformista inglés que fundó el movimiento que se conoce como Lolardos o Wycliffismo y es considerado por muchos autores como el padre espiritual de los husitas y, en última instancia, de los protestantes. También fue una de las primeras personas en realizar una traducción de la Biblia en latín, conocida como la Vulgata, directamente a una lengua vernácula, en este caso, el inglés, en 1382.



Su vida se sitúa en la Inglaterra del siglo XIV, donde, tras su formación personal, accederá a la cátedra de Teología en la universidad de Oxford. Al acabar sus estudios, usó sus contactos personales para acceder en 1378 a la Corte Inglesa, siendo el protegido personal del duque de Lancaster Juan de Gante y tutor personal del rey Ricardo II de Inglaterra de 1367 hasta su muerte.


Es en esa época donde inicia sus críticas radicales y polémicas hacia la institución eclesiástica, evitando, en varias ocasiones, y gracias a sus contactos, ser procesado personalmente, por su catalogación de "anticristo" por el propio pontífice romano.


El 19 de febrero de 1377, Wyclif fue llamado por el obispo de Londres, Guillaume Courtenay, para que expusiera su doctrina. El interrogatorio se terminó cuando Juan de Gante, que había acompañado a Wyclif, se encontró en medio de una refriega con el obispo y su entorno.



El 22 de mayo de 1377, el Papa Gregorio XI publicó numerosas bulas acusando a Wyclif de herejía. En el otoño de ese mismo año, el Parlamento le pidió explicaciones sobre el carácter legal de la prohibición hecha a la Iglesia de Inglaterra acerca de transferir sus bienes al extranjero por orden del Papa. Wyclif confirmó la legalidad de dicha prohibición, y a principios del 1378 fue convocado de nuevo por el arzobispo de Canterbury, Simon de Sudbury. Wyclif recibió sólo una pequeña sanción gracias a sus relaciones privilegiadas con la Corte.



En lugar de retractarse, en 1378 niega la transubstanciación en la eucaristía, lo cual crea un profundo escándalo en la sociedad inglesa, que le supuso su expulsión definitiva de la corte y de su cátedra universitaria.


Durante el año 1378, Wyclif y sus amigos de Oxford empezaron la traducción al inglés de la Vulgata, desafiando la prohibición de la Iglesia. En 1379, Wyclif repudió la doctrina de la transubstanciación (cambio de la sustancia del pan y del vino en la sustancia del cuerpo y la sangre de Jesucristo). Esta toma de posición tan atrevida suscitó tal reprobación que Juan de Gante le retiró su apoyo. Wyclif envió, a partir de 1380, a sus discípulos, a los que llamaban los pobres predicadores, a las ciudades para que dieran a conocer sus tesis religiosas igualitarias. Los predicadores se encontraron, en todas partes, con una gran audiencia, y Wyclif fue acusado de sembrar el desorden social. Sin embargo, no se implicó directamente en la sublevación de los campesinos en 1381, aunque es probable que sus doctrinas influyeran en ellos. En mayo de 1382, Couternay, nombrado arzobispo de Canterbury, llevó a Wyclif ante un tribunal eclesiástico que le condenó por hereje y determinó su expulsión de Oxford. Wyclif se retiró a su parroquia de Lutterworth.


En 1382 el entonces Arzobispo de Canterbury, Courtenay, reúne un sínodo para analizar detenidamente las teorías de Wyclif, que son definitivamente condenadas como heréticas, y nuevamente, gracias a sus contactos, se salva de la cárcel en un momento en que sus seguidores, los lolardos, empiezan a surgir.


El duque de Lancaster, el pueblo londinense y, durante un tiempo, las órdenes mendicantes sostuvieron sus ideas que fueron propagadas por Inglaterra por los predicadores itinerantes. Sus ataques contra el papado le costaron la condena de Roma y, en 1384, Wyclif murió totalmente solo.


El Concilio de Constanza declaró a John Wyclif culpable de herejía en 1414 y se ordenó la quema de sus libros, así como la exhumación de su cuerpo y la quema de sus huesos, cuyas cenizas serían tiradas al río Swift a su paso por Lutterworth.


Teorías


Teoría del Dominio



Establece que Dios es el único que posee el dominio y está en todas partes, lo cual es fomentado por la debilidad y el pecado del hombre, cosa que no ocurre en la sociedad perfecta e ideal. En ella, no se necesita de curas ni sacerdotes, pues según él, Dios no precisa de delegados ni intermediarios, una teoría similar a la que después usará Martín Lutero en el siglo XVI en la Reforma protestante.


Así, solamente en Dios está la salvación, pero para él, el dominio no es propiedad, ya que Dios domina y es perfecto, en tanto que la propiedad privada es imperfecta y pecaminosa, y se debe tender a suprimirla. Para Wyclif, la servidumbre y la propiedad privada son imperfectas y fruto del pecado del hombre.



Teoría de la Eclesiología


En 1376 Wyclif defendió la doctrina de "la autoridad fundada en la gracia", según la cual toda autoridad viene otorgada, directamente, por la gracia de Dios y pierde su valor cuando su detentador es culpable de pecado mortal. Para él, la verdadera Iglesia es la iglesia invisible de los cristianos en estado en gracia: Wyclif negaba el principio de la autoridad jerárquica en la Iglesia y preconizaba la designación del Papa por sorteo. Negaba a los curas que habían cometido un pecado mortal la posibilidad de perdonar los pecados. Wyclif declaró, abiertamente, que la Iglesia de Inglaterra era pecadora y culpable de corrupción.

Establece que hay dos iglesias, la visible y la invisible, esta última formada por los predestinados, y que es la auténtica, como afirmará tiempo después Jan Hus. Así, Dios es la causa de esta predestinación y él dispone de todo, según el plan divino, y este predestinado no pierde sus derechos aunque peque, pues ha sido elegido por Dios.

Por otra parte, toda la estructura de la iglesia visible o terrenal es duramente criticada por Wyclif, donde el Papa, la curia, el cardenal, los obispos, los archidiáconos, el oficial, el decano, el rector, el sacerdote, el monje o el clérigo son quienes hunden realmente la iglesia. Afirma que si existe el papel del predestinado por Dios, entonces el papa, que es electo y no eterno, no tiene ningún sentido, y no reconoce su autoridad, por lo que debe desaparecer. Por tanto, expresa una
crítica radical contra la autoridad eclesiástica.
Teoría de las Escrituras



Wyclif se inclinó, resueltamente, por el realismo contra el nominalismo, en un debate muy acalorado en el que defendía la vuelta a la Biblia y al agustinismo. Dice que el verdadero y auténtico poder está en las Sagradas Escrituras (la Biblia), y no en la Iglesia. Esta es la teoría del "biblicismo", donde está la salvación, la revelación y la autoridad, de forma que la salvación viene directamente de Dios, sin intermediarios, y solamente resaltando el valor único de la Biblia, como fuente única de poder. No juzga a la iglesia, sino que, novedosamente, antepone directamente la autoridad suprema de la Biblia a la eclesiástica, como revelación divina.

Son de su autoría:
De domino divino (1375),
De officio regis,
De veritate scripturae (1378) y
De potestate papae (1379).

VIDEO:"John Wycliffe" La Estrella de la Mañana.

b) Juan Huss



Fue un teólogo, filósofo, reformador y predicador checo, que se desempeñó como maestro en la Universidad Carolina de Praga. Es considerado como un precursor de la Reforma Protestante; sus seguidores se conocen como husitas.


I. InfanciaHijo de un campesino pobre que murió cuando Jan era niño, fue criado con mucho esfuerzo por su madre. Demostró tener piedad y fervor religioso desde su infancia, pues participó como monaguillo (ayudante de sacerdote) y cantó en el coro de la iglesia. Los libros religiosos le apasionaban. Cierta noche que leía la vida de San Lorenzo cerca de la chimenea, acercó su mano al fuego para ver hasta dónde sería capaz de soportar los tormentos que San Lorenzo había sufrido.


Se le dio la mejor educación que permitían sus circunstancias; y habiendo aprendido bastante sobre los escritores de Grecia y Roma, en una escuela privada en la provincia de Bohemia, donde sacó el título de Bachiller en Teología en 1398, se le aceptó en la universidad de Praga por caridad, es decir, se le permitió estudiar en esa universidad aunque no tuviera el dinero para pagar. Allí, pronto dio pruebas de su capacidad intelectual, y se destacó por su diligencia y aplicación al estudio.


II. Sacerdocio


Hus fue ordenado sacerdote en 1400 y nombrado predicador, primero en la iglesia de San Miguel y luego en una capilla, en 1402, donde se predicaba exclusivamente en idioma checo. Allí criticaba la corrupción moral de la Iglesia, los abusos que cometía y la riqueza que estaba acumulando. Hus quería que la Iglesia católica fuera pobre, que todo lo que hiciera estuviera claramente basado en el Evangelio; además, criticaba la venta de indulgencias.


Le decía a todo el pueblo que debía desobedecer a la Iglesia porque era evidente que los sacerdotes vivían en el pecado. También quería que se prohibieran los bailes. Participó en los grupos que surgieron en la escuela de predicadores de Milia de Kromeriz, que querían volver a la pureza de los primeros años del cristianismo y se oponían a los grandes dirigentes de la Iglesia. Predicaba acerca de Jesucristo, y decía que el papa, con su corrupción y sus muchos pecados y errores que enseñaba a las personas, era la encarnación del Anticristo. En 1401 obtuvo el cargo de decano de la Facultad de Arte y Filosofía, y en 1409 fue nombrado rector de la Universidad de Praga.


Hus encabezó desde 1408 un movimiento basado en las ideas de John Wycliff denominado husismo y sus seguidores fueron llamados husitas, los cuales se multiplicaron en momentos en que la Iglesia católica sufría la crisis del Cisma de Occidente, cuando había dos papas, a los que en 1409 se agregó un tercero, Alejandro V. El emperador Segismundo le ofreció un salvoconducto para que Hus acudiera al Concilio de Constanza a explicar sus postulados, pero en el Concilio, Hus se negó a retractarse y por ello fue condenado por herejía. El rey Segismundo de Hungría lo acusó de traición y le condenó a morir en la hoguera, ejecutándose la sentencia el 6 de julio de 1415.Antes de ser quemado, Hus dijo las siguientes palabras:
«Vas a asar un ganso , pero dentro de un siglo te encontrarás con un cisne que no podrás asar.»


Se suele identificar a Martín Lutero con esta profecía (102 años después, Lutero clavó sus 95 tesis en Wittenberg y en su escudo de armas figuraba un cisne).


VIDEO: John Huss, Un Martir de la Fé

John Huss, Un Martir de la Fé from Iglesia en Cañete on Vimeo.

viernes, 29 de julio de 2011

GUERRAS PÚNICAS

GUERRAS PÚNICASLas Guerras Púnicas fueron una serie de tres guerras que enfrentaron entre los años 264 a. C. y 146 a. Reciben su nombre del etnónimo latino Pūnicī nombre usado por los romanos para los cartagineses y sus ancestros fenicios. Por su parte los cartagineses llamaron a estos conflictos "guerras romanas".

Causa: La principal causa de las Guerras Púnicas fue el choque de intereses entre el imperio cartaginés existente y la ampliación de la República romana.

PRIMERA GUERRA PÚNICA (264 AL 241 A. C.):

Causas: Hegemonía en el mediterráneo occidental
La isla de Sicilia estaba dividida en tres partes, una de ellas estaba controlada por los cartagineses, otra por los mamertinos y la tercera por los siracusanos. Los mamertinos se vieron invadidos por los siracusanos encabezados por Hieron II y posteriormente por los cartagineses, en parte debido a que Cartago no deseaba perder su control en Sicilia en favor del pueblo romano, por ello y ante la escasa posibilidad de ofrecer resistencia los mamertinos decidieron buscar apoyo entre sus vecinos los romanos.

Roma sin tradición naval para contrarrestar a los cartagineses, armó rápidamente una importante flota en los astilleros de las ciudades griegas.


Los romanos vencieron en:
La Batalla de Milas, año 260 a. C. (Destaca el general romano Cayo Duilio).
La Batalla del Cabo Ecnomo, 256 a. C. (la mayor batalla naval de la Antigüedad)
Los éxitos en el mar permitieron la intervención romana en Córcega.

Los romanos fueron vencidos en:
Batalla de los llanos del Bagradas 255 a. C. ( Destaca el general cartaginés Jantipo)
Batalla de Drépano en el año 249 a. C (destaca el general Aderbal)


Para lograr vencer los romanos firmaron un nuevo tratado de amistad y alianza con Hierón II, por el cual Siracusa dejaba de ser tributaria de Roma e Hierón se declaró amigo eterno de los romanos. Cayo Lutacio Cátulo, consiguió en la Batalla de las Islas Egadas una victoria decisiva Frente al General Cartaginense Amílca Barca. Cartago pidió la paz, a consecuencia de la cual tuvo que abandonar sus posesiones en Sicilia, comprometiéndose a respetar a Hierón de Siracusa y a una indemnización de guerra de 3.200 talentos. El Tratado de Lutacio Cátulo puso fin oficialmente a la Primera Guerra Púnica.

SEGUNDA GUERRA PÚNICA


Causa: Toma y destrucción de Sagunto, ciudad hispana aliada de Roma.
Cartago para recuperarse de sus pérdidas territoriales inició una política de expansión en la Península Ibérica, apoderándose de las minas de plata de Cartagena y Andalucía, las más ricas del Mediterráneo en la Antigüedad. La empresa fue iniciada en el 237 a. C. por Amílcar Barca, que dominó casi toda Andalucía, y la continuó su yerno Asdrúbal “El Bello”, fundador de la ciudad Cartago Nova, actual Cartagena. Roma observó con recelo la expansión púnica en Hispania, en el 226 a. C. se estableció un tratado según el cual el límite de las respectivas zonas de influencia se fijaba en el río Ebro (Tratado de Ebro). Aníbal asedió la ciudad de Sagunto (aliado de Roma) en la primavera del 219 a. C. tras una dura resistencia, tomó la ciudad a los pocos meses. Un año después, en la primavera del 218 a. C., Roma declaró la guerra.

Aníbal trató de aplastar a los romanos llevando la guerra a su propio país, para lo cual el ejército cartaginés tuvo que realizar una expedición sumamente comprometida: partiendo de sus bases hispanas, atravesaron los Pirineos y después los Alpes con varios miles de hombres, caballos y algunos elefantes (70.000 norteafricanos e íbero). Consiguió derrotar a los romanos en el río Tesino, el lago Trasimeno 217 a. C. y en la decisiva Batalla de Cannas, donde quebrantó el poder militar romano dejando Italia indefensa, quedando libre el camino hacia Roma.

Aníbal, posiblemente por insuficiencia de medios, no se atrevió al ataque directo a la capital, desviándose hacia el sur de Italia, con la esperanza de conseguir la sublevación contra Roma de los pueblos itálicos meridionales y las ciudades griegas. A pesar de la gran victoria de Cannas 216 a. C., Aníbal quedó finalmente inmovilizado.

Cneo y Publio Cornelio Escipión habían planeado una hábil contraofensiva buscando tomar el control de la península ibérica, pero fueron fueron derrotados y muertos en su intento de penetración hacia Andalucía (Asesinados por Asdrúbal Barca), pero en el 210 a. C. el hijo de Publio, Publio Cornelio Escipión "el Africano", obtuvo nuevas victorias para Roma, con la toma de Cartago Nova en 204 a. C., golpe decisivo al control cartaginés en Hispania. Al año siguiente, Cádiz cambiaría de bando, uniéndose a Roma, quedando así todo el litoral mediterráneo peninsular en poder de los romanos. Derrotado Asdrúbal Barca, con los restos de su ejército, se dirigió a Italia siguiendo los pasos de su hermano Aníbal, a fin de reunirse con él.

Asdrúbal envió mensajes a Aníbal en los que le expresaba su deseo de reunirse con él en la zona de Umbría, en Italia central. Sin embargo, los correos cayeron en manos del cónsul romano Claudio Nerón. Los romanos con 40 000 hombres derrotaron totalmente a Asdrúbal en la Batalla del Metauro, donde este último perdió la vida. Hallándose Aníbal en Italia sin posibilidades ofensivas y terminada la guerra en Hispania, Roma proyectó el asalto directo a Cartago. Ante el grave peligro, los cartagineses llamaron a Aníbal, que pasó de Italia a Cartago en el 203 a. C. Los romanos y cartagineses se enfrentaron en la decisiva batalla de Zama en el 202 a. C., con la total victoria romana.

Cartago pidió la paz, cuyas condiciones fueron muy duras: entrega de la marina de guerra, de los elefantes utilizados en el ejército, de los mercenarios itálicos, reducción del territorio cartaginés metropolitano y reconocimiento de la independencia del reino de Numidia, con el cual se comprometía a no entrar en guerra, renuncia a todas las posesiones hispánicas y una indemnización de guerra de 10.000 talentos, a pagar en 50 años. Ello representaba el fin de Cartago como gran potencia, y la hegemonía de Roma sobre el Mediterráneo occidental.
TERCERA GUERRA PÚNICA


Causas: Cartago declara la guerra a Numidia sin permiso de Roma.
Cartago cumplió el tratado y procuró rehacer su economía apoyándose en el comercio por mar y en una importante expansión de la agricultura, lo que despertó recelos en Roma. En especial, el grupo aristocrático conservador consideró necesario aniquilar a Cartago. Su portavoz fue Marco Porcio Catón, llamado el Censor, cuyas arengas anti-cartaginesas son famosas, soliendo terminar todos sus discursos concienzudamente con la célebre frase: «Cartago debe ser destruida».
La ocasión la proporcionaron los ataques del rey númida Masinisa, que hostigaba a los cartagineses sin que éstos pudieran responder, según las cláusulas del tratado citado. Cuando intentaron defenderse con las armas, Roma les declaró una guerra que no podían ganar. El final de la Tercera Guerra Púnica supuso el fin del poder cartaginés. La ciudad fue arrasada por Cornelio Escipión Emiliano y su población exterminada, los pocos supervivientes fueron vendidos como esclavos. Las demás ciudades del norte de África que apoyaron a Cartago corrieron la misma suerte. En total, los romanos destruyeron cinco ciudades africanas de cultura púnica aliadas de Cartago. Las que se rindieron desde el comienzo de la guerra fueron declaradas libres y conservaron sus territorios. Las antiguas posesiones de Cartago constituyeron la nueva provincia romana de África, con capital en Útica, entregando algunos territorios a Masinisa por su ayuda a Roma durante la guerra.

jueves, 28 de julio de 2011

FRANCIA-ESPAÑA-INGLATERRA SIGLO XVII (HEGEMONÍA FRANCESA)

HEGEMONIA FRANCESA EN EL SIGLO XVII

FRANCIA BAJO LOS BORBONES
En 1598, Enrique IV intentó asegurar la paz interna en sus dominios, para lo cual promulgó el Edicto de Nantes, que garantizaba la libertad de conciencia a todos sus súbditos, salvaguardaba la libertad de culto público para los hugonotes en fortalezas y poblados específicos, y les aseguraba. la igualdad en el acceso a los cargos oficiales.

El reinado de Enrique IV supuso para Francia un periodo de recuperación tras las Guerras de Religión y el comienzo de un crecimiento económico renovado. La mayor parte de este periodo transcurrió en paz y las finanzas reales se restablecieron. En beneficio del campesinado, que suponía más del 90% de la población y que había sufrido los saqueos y la devastación de la guerra, Enrique anuló los atrasos debidos por arriendos y los impuestos sobre la tierra, prohibió que los acreedores embargaran el ganado o las herramientas, puso en venta las tierras públicas por debajo del precio de mercado y restringió los derechos de caza de los nobles sobre los campos cultivados. Para promover comercio, construyó canales, dragó ríos y restauró y construyó puentes y carreteras. Atrajo a Francia a artesanos extranjeros para desarrollar nuevas industrias e introdujo el cultivo de las moreras, de las que se alimentan los gusanos de seda, para asegurar el abastecimiento de seda en bruto para la industria de este sector.

A finales de la primera década del siglo XVII, la economía era floreciente y la autoridad, real estaba de nuevo firmemente establecida. Sin embargo, el clero católico se opuso a la tolerancia oficial hacia los hugonotes. En 1610 un religioso fanático (o un agente de los Habsburgo, el dato no es claro) asesinó al rey. Enrique, rechazado por su pueblo como herético en 1589, fue llorado por casi todos los franceses tras su muerte.

LUIS XIII Y RICHELIEU
A Enrique le sucedió su hijo de nueve años de edad, Luis XIII. Durante los primeros 15 años de su reinado, el país inició una regresión bajo la ineficaz dirección de la reina madre María de Médicis, y, después, bajo el indeciso gobierno de un joven e inexperto rey. En 1624, Luis eligió como primer ministro al Cardenal Richelieu, que fue el gobernante efectivo de Francia durante los siguientes 18 años. Las principales metas de Richelieu consistieron en eliminar a todos los rivales del poder real y contener las amenazas del extranjero.

Política interior
Para acabar con el poder político de la nobleza, Richelieu ejecutó a varios de sus más eminentes y peligrosos miembros, y derribó los castillos que podían ser utilizados como centros de resistencia, convirtiendo al rey en un monarca absoluto. Para socavar la autoridad de los nobles y asegurar el fiel desarrollo de la política real en las provincias, Richelieu dividió el país en 30 nuevos distritos administrativos y al frente de cada uno de ellos colocó a un Intendente, un oficial real nombrado entre miembros leales de la clase media. Los intendentes asumieron gradualmente enormes poderes políticos, judiciales y financieros en sus distritos. Mientras tanto, al considerar que la fuerza de los hugonotes franceses era una amenaza para el poder absoluto del rey, sitió su fortaleza de La Rochela, en 1628. Los hugonotes perdieron el poder militar y político; a pesar de ello, se les aseguró la libertad religiosa.
Rlchelieu fomentó el desarrollo de la flota mercante, fundó compañías de comercio exterior y apoyó la expansión colonial. La colonización sistemática comenzó en Canadá y se establecieron las primeras factorías comerciales en África y en las Indias Occidentales. Para proteger el comercio y las colonias organizó la Armada Francesa, construyendo una flota de galeras en el Mediterráneo y una flota de cuarenta veleros en el Atlántico.
La inflación, el aumento de los impuestos y, después de 1635, la devastación producida por los ejércitos invasores sumió a la mayoría del campesinado en una profunda miseria.
Las revoluciones campesinas se sucedieron en Borgoña entre 1625 y 1630, en el sur entre 1636 y 1637, Y en Normandía en 1639. Todas fueron duramente reprimidas.

Política exterior
Cuando Richelieu se convirtió en el primer ministro del rey en 1624, la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), conflicto civil y religioso surgido en los Estados alemanes y que llegó a ser una guerra europea general, se encontraba en su primera década. En 1635, cuando parecía que los Habsburgo (que detentaban el poder del Sacro Imperio Romano Germánico) podían unificar toda Alemania bajo su mandato, Richelieu introdujo a Francia en la guerra corno aliada de los protestantes suecos y holandeses contra los Habsburgo católicos. Richelieu murió en 1642.

LUIS XIV Y MAZARlNO
Luis XIII murió en 1643, dejando el trono a su hijo de cinco años. Su viuda, Ana de Austria, nombró como Primer Ministro al protegido de Richelieu, el Cardenal Giulio Mazarino y tutor de Luis XIV. Mazarino continuó la política absolutista de su predecesor. A nivel externo, culminó de forma victoriosa la guerra con los Habsburgo. La Paz de Westfalia (1648) concedió la mayoría de Alsacia al reino de Francia, y aseguró la división de los territorios alemanes. Por la Paz de los Pirineos (1659), firmada con España, Francia consiguió
Artois en el norte y el Rosellón en la frontera española.
Las ambiciones de los Habsburgo habían sido bloqueadas y Francia salió de la guerra como la gran vencedora.
A nivel interno, reprimió el primer esfuerzo coordinado de la aristocracia y la burguesía para invertir la concentración de poder en el rey realizada por Richelieu. En 1648, el Parlamento de París, en alianza con los burgueses de la ciudad, protestó contra los elevados impuestos y, con el apoyo de los artesanos, hicieron estallar una rebelión contra la Corona, denominada La Fronda. Poco después de que finalizara, los nobles amotinados del sur se rebelaron y, antes de que la revolución fuera aplastada, una guerra civil arrasó de nuevo diversas zonas de Francia. A pesar de esto, la Fronda fracasó en su intento de impedir la centralización del poder y, hasta la década de 1780, los estamentos privilegiados no desafiaron de nuevo a la autoridad de la Corona.
A la muerte del cardenal Mazarino en 1661, Luis XIV anunció que en lo sucesivo él sería su propio primer ministro ("El Estado Soy Yo"). Durante los siguientes 54 años, gobernó Francia de manera personal y consciente, convirtiéndose en el modelo del monarca absolutista que gobernaba por derecho divino.

Política interna de Luis XIV
Estableció un número determinado de consejos consultivos y, para ejecutar sus instrucciones, los dotó de hombres capaces y completamente dependientes de su persona.
La demanda de los parlamentos provinciales de un veto sobre los decretos reales se silenció totalmente. Los nobles potencialmente peligrosos, por ser descendientes de la antigua nobleza feudal, quedaron unidos a la corte a través de cargos prestigiosos pero de carácter ceremonial, que no les dejaban tiempo libre para su actividad política. La burguesía se mantuvo políticamente satisfecha con la garantía de orden interno que le ofrecía el gobierno, el fomento activo del comercio y la industria y las oportunidades de hacer fortuna explotando los gastos del Estado.

Encargó la economía francesa a su ministro Jean-Baptiste Colbert, el gran exponente del Mercantilismo. Subvencionó a la industria, estableció aranceles para eliminar la competencia exterior y controles de calidad en la producción industrial, desarrolló mercados coloniales que fueron monopolizados por los comerciantes franceses, fundó compañías comerciales ultramarinas, reconstruyó la Armada y, en el interior, construyó carreteras, puentes y canales.

Antes de finalizar su reinado, los gastos de las guerras habían arruinado la mayor parte del trabajo de Colbert en el ámbito económico y, en 1685, el rey asestó un golpe a la débil economía del Estado al revocar el Edicto de Nantes. Convencido de que la mayoría de los hugonotes se habían convertido al catolicismo, prohibió el culto público protestante, los predicadores fueron expulsados del país y se destruyeron sus centros de reunión. A pesar de la amenaza de elevadas multas, entre 200.000 y 300.000 hugonotes abandonaron Francia; la mayoría eran artesanos especializados, intelectuales y oficiales del ejército; en definitiva, valiosos súbditos que Francia no podía permitirse el lujo de perder.
Luis XIV, gracias al poder de nombrar a los obispos, consiguió un dominio firme sobre la jerarquía eclesiástica. El monarca gobernaba como representante de Dios en la Tierra, y la obediencia del clero le proporcionó la justificación teológica de su derecho divino. Un movimiento disidente, el jansenismo, que se desarrolló en el siglo XVII, constituyó una amenaza política por el énfasis que daba a la supremacía de la conciencia individual, por lo que el monarca buscó combatirlo desde sus comienzos.
Luis XIV mando a construir el gran Palacio de Versalles, incomparable en tamaño y magnificencia, un monumento de la arquitectura, pintura, escultura, diseño interior, jardinería y tecnología constructiva de Francia. El Rey Sol, fue un destacado mecenas de las artes. Intentó elevar el nivel cultural mediante la fundación de la Academia de Bellas Artes y la Academia Francesa en Roma; además, ayudó a los autores con aportaciones económicas y fomentó sus trabajos, nombrando a un surintendant (super­ visor) de música para elevar la calidad de las composiciones y de los conciertos. Creó también la Academia de las Ciencias.

Política externa
Luis XIV condujo a su país a cuatro guerras costosas. En todas ellas continuó la política de contener y reducir el poder de los Habsburgo, extender las fronteras francesas hasta posiciones defendibles y conseguir ventajas económicas. Su ministro de Guerra, el Marqués de Louvois, organizó un poderoso ejército de 300.000 hombres entrenados, disciplinados y bien equipados. En 1667, el monarca empleó este ejército para hacer valer su reclamación (basada en su matrimonio, en 1660, con María Teresa, hija del rey Felipe IV de España) sobre los Países Bajos españoles. Una hostil alianza de poderes marítimos le indujo a negociar un compromiso de paz en 1668. La recompensa francesa fueron once fortalezas en la frontera nororiental.

En 1672 las consideraciones estratégicas y económicas llevaron a Luis a atacar las Provincias Unidas (parte de los Países Bajos no sujeta a dominación española), donde pronto se enfrentaría no sólo con los holandeses, sino también con una poderosa coalición. Francia consiguió tras la Paz de Nimega (1678), que puso fin a la guerra, el Franco Condado en la frontera oriental y una docena de ciudades fortificadas en el sur de los Países Bajos.

En 1689, una alianza de poderes europeos, la Liga de Augsburgo, entró en guerra con Luis XIV para poner fin a su política de anexionar territorios adyacentes a ciudades conseguidas en tratados anteriores. Los ocho años de guerra terminaron con la Paz de Ryswick, acuerdo en el que ambas partes renunciaron a sus conquistas, aunque Francia retuvo la ciudad de Estrasburgo en Alsacia. Los combatientes habían resuelto solucionar sus diferencias debido a que una nueva crisis internacional asomaba en el horizonte.
Carlos II, rey de España, no tenía heredero directo. Un mes antes de su muerte, nombró para sucederlo al nieto de Luis XIV, Felipe de Anjou. Aunque Luis había defendido anteriormente la división de la herencia de la monarquía española, decidió apoyar la candidatura de su nieto a todo el territorio. Los otros Estados europeos temieron las consecuencias de la gran extensión del poder de los Borbones que esto generaría, y se unieron en una coalición para evitarlo. La Guerra de Sucesión Española duró trece agotadores años. Al final, Luis consiguió su principal objetivo y su nieto Felipe de Anjou se convirtió en rey de España con el nombre de Felipe V.

Fin de Luis XIV
La guerra, junto al frío invierno de 1709 y a una escasa cosecha, provocó en Francia numerosas revueltas por la falta de alimentos y en demanda de reformas políticas y fiscales. Una epidemia de viruela que tuvo lugar entre 1711 y 1712 acabó con la vida de tres herederos al trono, dejando un único superviviente por línea directa, el biznieto de Luis, que tenía 5 años de edad. Luis XIV murió en Versalles el 1º de septiembre de 1715, tras 73 años de reinado.

VIDEO. La EUROPA DEL REY SOL


VIDEO: VERSALLES


VIDEO: PALACIO DE VERSALLES


ESPAÑA EN EL SIGLO XVII

LOS AUSTRIAS MENORES
La principal innovación en el funcionamiento del sistema político de la monarquía española en el siglo XVII fueron los validos. Los validos son personajes; miembros de la aristocracia, en los que el rey depositaba su total confianza. El monarca se desentendía de las labores de gobierno y el valido tomaba las principales decisiones.
Dos razones explican su aparición: las labores de gobierno eran cada vez más complejas y los monarcas españoles del siglo XVII, los Austrias Menores no destacaron por su espíritu laborioso. Sin embargo, no fueron un fenómeno exclusivamente español, figuras similares aparecieron en otras monarquías europeas. Los mejores ejemplos fueron Mazarino o Richelieu en Francia. Los validos gobernaron al margen del sistema institucional de la monarquía, al margen de los Consejos. En su lugar, como órganos de asesoramiento, crearon Juntas reducidas compuesta por sus propios partidarios. El nuevo sistema significó un aumento de la corrupción. Los validos aprovecharon su poder para conseguir cargos, pensiones y mercedes para sus familias y partidarios, lo que provocó críticas generalizadas por parte, sobre todo, de los letrados que formaban los Consejos y los miembros de la aristocracia que no gozaban del favor del valido. Los principales validos fueron el Duque de Lerma y Duque de Uceda (Felipe III), Conde-Duque de Olivares y Luis el Haro (Felipe IV); el Padre Nithard, Fernando Valenzuela durante la Regencia de Mariana de Austria (1665- 1675), Duque de Medinaceli y Conde de Oropeza(Carlos 11).

Otro fenómeno que se generalizó en la administración española del siglo XVII fue la venta de cargos. Lo inició en épocas anteriores la Corona como medio para obtener dinero rápido. Su uso se extendió con Felipe III. En principio, se pusieron en venta cargos de regidores en las ciudades, escribanías y otros oficios menores. Sin embargo, se llegaron a vender puestos en los Consejos. Estos cargos se convirtieron en hereditarios, lo que en la práctica significó que la Corona cedía parte de su poder a los que detentaban los cargos. Pese a las muchas protestas que hubo, esta costumbre se mantuvo durante todo el siglo XVII.

Felipe III continuó la política de intolerancia religiosa, decretando en 1609 la expulsión de los moriscos. Esta medida afectó especialmente a los reinos de Aragón y Valencia y' provocó el despoblamiento de determinadas zonas y falta de mano de obra agrícola. Sus validos fueron el Duque de Lerma y Duque de Uceda.

El valido de Felipe IV, el Conde-Duque de. Olivares, trató de que los demás reinos peninsulares colaboraran al mismo nivel que Castilla en el esfuerzo bélico que agobiaba a una monarquía con graves dificultades financieras. España participaba en esos momentos en la guerra de los Treinta Años. Este proyecto de Olivares, conocido como la "Unión de Armas" desencadenó la crisis más grave del siglo XVII, la crisis de 1640.

La negativa a colaborar de las Cortes Catalanas (1626 y 1632) no impidió que Olivares decidiera llevar tropas para luchar contra Francia a través del Principado. Muy pronto los roces de las tropas castellanas e italianas con el campesinado alentó el descontento que terminó por estallar en el Levantamiento del Corpus de Sangre el 7 de junio de 1640. La muerte del Virrey fue solo el inicio de una guerra de Cataluña entre los rebeldes catalanes, dirigidos por la Generalitat con el apoyo de Luis XIII de Francia y las tropas de Felipe IV. La guerra civil concluyó cuando Barcelona fue recuperada por las tropas españolas en 1652.-

Animadas por la rebelión catalana, los estamentos dirigentes portugueses se lanzaron a la rebelión. Las Cortes portuguesas proclamaron rey al Duque de Braganza. Los rebeldes fueron apoyados por Francia e Inglaterra, potencias interesadas en debilitar a España. Finalmente, Mariana de Austria, Madre regente de Carlos II, acabó reconociendo la independencia de Portugal en 1668.

INGLATERRA EN EL SIGLO XVII

LOS ESTUARDO
La ascensión al trono del rey escocés Jacobo IV como Jacobo I de Inglaterra (reinó entre 1603 y 1625) unió las coronas de Inglaterra y Escocia. Era hijo de la prima de Isabel, María I Estuardo. Los puritanos estaban cada vez más insatisfechos con la Iglesia de Inglaterra, a la que consideraban demasiado católica. En 1605, la Conspiración de la Pólvora, un complot católico que tenía como objetivo la voladura del Parlamento, confirmó los recelos ingleses hacia Roma. La inquietud religiosa alcanzó su punto álgido cuando el antipuritano William Laud se convirtió en arzobispo de Canterbury entre 1630 y 1640.
Durante el reinado de Carlos I(que reinó entre 1625 y 1649) se produjo el enfrentamiento entre el rey defensor de una monarquía por derecho divino, y el Parlamento, que insistía en mantener la independencia de sus derechos. El Presidente del Tribunal Supremo, Edward Coke, apoyó la decisión parlamentaria de procesar a los ministros del rey (1621) y contribuyó a crear la Petición de Derechos en 1628 que, al igual que la Carta Magna, obligó a Carlos I a admitir limitaciones en su autoridad.
El Parlamento Largo utilizó la crisis para conseguir el control sobre el gobierno. Liberó a los prisioneros políticos, arrestó y ejecutó al arzobispo Laud y a Thomas Wentworth, primer Conde de Strafford, culpándolos de dirigir la política del rey.

LA GUERRA CIVIL
La división nacional se exacerbó todavía más cuando Carlos intentó arrestar a algunos miembros del Parlamento acusados de conspiración. Al fracasar esta acción, los partidarios del rey abandonaron el Parlamento, mientras que la parte restante, los puritanos, hicieron entonces una llamada a las armas; Carlos también reunió sus fuerzas. El enfrentamiento era inevitable; en octubre de 1642 se sostuvo la primera batalla en Edgehill. Los parlamentarios ganaron finalmente la Guerra Civil inglesa gracias al apoyo de Escocia y, sobre todo, debido al liderazgo militar de Oliver Cromwell, que creó las unidades militares que servirían de base para el Nuevo Ejército (New Model Army). Con el apoyo de estos nuevos regimientos, Cromwell depuró el Parlamento de todos los miembros opositores. El Parlamento Rabadilla (Rump Parliament); llevó a juicio a Carlos I que fue ejecutado el 30 de enero de 1649; abolió la monarquía y la Cámara de los Lores y estableció un régimen republicano (denominado Protectorado o Commonwealth) en Inglaterra que aunaba aspectos monárquicos y parlamentarios.

EL PROTECTORADO DE CRONWELL
Se creó un nuevo Consejo de Estado que dependía del Ejército y, ante la escasa legitimidad del Parlamento Rabadilla, Cromwell se convirtió en el dueño de la situación. Entre 1649 y 1651 sometió a Irlanda y Escocia, que se incorporaron al Protectorado (Commonwealth). En 1653 disolvió el Parlamento Rabadilla, cansado de su oposición. Tras el experimento del Parlamento de Barebone (Barebone's Parliament), que se disolvió en diciembre de 1653, redactó un texto adoptado por el Consejo de Estado, apoyado por el Nuevo Ejército (conocido como Instrumento de Gobierno), el único intento en la historia británica de una de una constitución escrita, confió el poder a Cromwell ron el título de Lord protector de la República de Inglaterra, Escocia e Irlanda. Cromwell aceptó una segunda cámara en el Parlamento y el derecho a nombrar a su sucesor, pero rechazó el título de rey.

El Acta de Navegación (1651) provocó las Gue-
rras Anglo-holandesas de 1652 a 1654, con las que Inglaterra obtuvo algún éxito. Jamaica fue arrebatada a España en 1655. En alianza con Francia, las fuerzas inglesas vencieron en la batalla de las Dunas en 1658 y tomaron Dunkerque, en Francia.
El protectorado colapsó tras la muerte de Cromwell en 1658, y su hijo, Richard Cronwell, se mostró incapaz de conseguir el respeto del Ejército. En la confusión que siguió, el general George Monck, comandante en Escocia, marchó sobre Londres, volvió a reunir al Parlamento Largo, y preparó la vuelta del exilio del hijo mayor del rey Carlos I.

EL RETORNO DE LOS ESTUARDO
Inglaterra dio la bienvenida a Carlos II en mayo de 1660 e intentó que las osas fueran como en 1642. En 1673, la más importante de las Test Acts excluyó a los católicos de los cargos públicos. La conjura papista de 1678 y la acción de no incluir a Jacobo, el hermano, católico del rey, en la sucesión al trono, mostró dos tendencias Políticas formación los whigs, que defendían la supremacía del Parlamento y solicitaban la exclusión de los católicos del trono inglés y los tories, que eran anglicanos, partidarios de la prerrogativa real y no se oponían a Jacobo, siempre que ofreciera garantías en el terreno religioso. El rey murió en 1685, y el trono pasó a Jacobo.
La restauración monárquica fue una reacción contra el puritanismo en el plano moral y en el ámbito literario, como lo demuestra la aparición de Paraíso Perdido, escrito por John Mllton en 1667 y de El Peregrino de John Bunyan, publicado entre 1678 Y 1684. En 1662 Carlos instituyó la Sociedad Real para promover el estudio de las ciencias naturales. Por otro lado, se asistió a un desarrollo de las nuevas tendencias artísticas y arquitectónicas, como se puso de manifiesto tras el incendio de Londres en 1666, cuando Christopher Wren llevo a cabo la reconstrucción de la ciudad.

LA REVOLUCIÓN GLORIOSA
Jacobo II pronto perdió la buena voluntad con la que había iniciado su reinado. Sus oponentes, incitados por la Declaración de Indulgencia (1688), favorable a los católicos, y por el nacimiento de un hijo lo que posibilitaba una sucesión católica pidieron a Guillermo III de Orange, un protestante, estatúder (jefe o magistrado supremo) de los Países Bajos y esposo de la hija mayor del rey, María Estuardo, que salvaguardara la herencia de su esposa. Después de que Jacobo huyera a Francia, Guillermo formó un gobierno provisional. En 1689 el Parlamento concedió la corona a ambos solidariamente con la condición de que aceptaran la Declaración de Derechos (Bill of Rights). Este movimiento fue denominado la Revolución Gloriosa; el Parlamento se convirtió en soberano e Inglaterra prosperó. Fue una victoria conjunta de los principios whig y del pragmatismo tory. Los dos Tratados sobre el gobierno civil (1690) de John Locke dieron a estos hechos una atractiva justificación teorética. La revolución transformó la monarquía absoluta de los Estuardo en una monarquía constitucional y parlamentaria. Aquéllos que no juraron fidelidad a los nuevos reyes recibieron el nombre de jacobitas. Después de la masacre de Glencoe, en Escocia, y la batalla de Boyne, tras la que aumentó la represión hacia los católicos en Irlanda, jacobitas y católicos se sometieron.
Los dos Tratados y Ensayo sobre el entendimiento humano (1690), basado en el ernpirisrno y en el sentido común, de John Locke, y los Principios de Isaac Newton (1687), que integraban las leyes del movimiento con la teoría universal de la gravedad; dieron a Inglaterra un lugar destacado en el mundo del pensamiento.

Autoevaluación

1. Señale aquello que no es una obra del gobierno de Felipe II:
A) Apoyó la reforma Católica en contra de los grupos protestantes.
B) Se iniciaron autos de fe en Valladolid y otras ciudades.
C) Construyó el palacio de San Lorenzo de "El Escorial”.
D) Se dio gran impulso a las conquistas de México por Hernán Cortez y el Perú por Francisco Pizarro.
E) Se combatió a los Turcos, derrotándolos en el Combate de Lepanto'

2.- Con respecto al gobierno de Felipe II:
A) Derrota a los Turcos en el Combate de Lepanto.
B) Construye el Palacio de San Lorenzo.
C) Se produce la anexión del Portugal.
D) Construye la "Armada Invencible" contra Inglaterra.
Son correctas:
A) Sólo A y B
B) Solo B y C.
C) Sólo A y C
D) Sólo c y D
E) Todas

3. El tratado de Cateau Cambrésis, puso fin a las "Guerras de Italia", en 1559, siendo firmado por:
A) Carlos V y Francisco I
B) Felipe II y Enrique II
C) Felipe III y Luis XIII
D) Felipe IV y Luis XIV
E) Carlos I y Enrique IV

4. El primer ministro de Luis XIV fue:
A) Louvois
B) Mazarino
C) Sully
D) Richelieu
E) Vauban

5. La "Guerra de los Treinta años" termina con el tratado de:
A) "Las Damas"
B) Cambrai
C) Utrecht
D) Westphalia
E) Augsburgo

6. El palacio de Versalles fue construido por el rey:
A) Enrique IV
B) Luis XIII
C) Francisco I
D) Carlos IX
E) Luis XIV



7. Al finalizar la Edad Media, el estado absolutista que resultó de la centraliza- ción política en Europa occidental fue expresión del dominio de:
A) La Alta Burguesía
B) La Nobleza Feudal
C) Los comerciantes
D) El papado
E) La Monarquía

8. Señale aquello que no corresponde con el gobierno de Felipe II:
A) Convocó a la Santa Liga (junto a Venecia y a los Estados Pontificios), la cual derrotaría a los turcos en el Combate de Lepanto.
B) Construyó el palacio de San Lorenzo de El Escorial.
C) Se enfrentó a Isabel I de Inglaterra, para lo cual construyó la formidable "Armada Invencible".
D) Fue llamado "Líder de la Contrarreforma".
E) Ingresó a la "Guerra de los Treinta Años""en defensa de los católicos del SIRG.

9. Luego de las "Guerras de Religión", en Francia asumió el gobierno un ilustre hijo de la casa de Navarra, el cual se convertiría en el primer rey Borbón de dicho país. Tanta fue su ambición que se atrevió a afirmar: "… París, bien vale una Misa …"
A) Luis XIII
B) Luis XV
C) Enrique IV
D) Luis XVI
E) Luis XIV.

10. En el siglo XVI, España había logrado consolidarse como la primera potencia de Europa, gracias a la labor política de un hombre que se jactaba de tener territorios en todo el mundo, decía " .. , en mis dominios nunca se pone el sol..":
A) Felipe II
B) Carlos I
C) Carlos II
D) Felipe IV
E) Fernando de Aragón

miércoles, 27 de julio de 2011

ESPAÑA-FRANCIA-INGLATERRA SIGLO XVI (HEGEMONÍA ESPAÑOLA)

HEGEMONIA ESPAÑOLA EN EL SIGLO XVILOS REYES CATÓLICOS Y EL ESTADO MODERNO ESPAÑOL
En 1469 tuvo lugar el matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.
Ambos pertenecían a las familias reinantes en Castilla y Aragón, donde reinaban diferentes ramas de la dinastía Trastámara. En 1479, tras una guerra civil, Isabel I fue reconocida como reina de Castilla. De otro lado, Fernando I era coronado rey de Aragón. Los nuevos reyes se aprestaron a conseguir la unión peninsular bajo su corona. Los Reyes Católicos protagonizaron una gran labor de fortalecimiento del poder de los monarcas. La tarea, iniciada durante los años de la guerra civil en Castilla, continuó a lo largo de todo su reinado. Isabel y Fernando pusieron fin al conflicto entre poder nobiliar y poder real que había caracterizado a la Baja Edad Media. La autoridad de los monarcas fue restaurada y se consolidaron las instituciones de gobierno y la hacienda pública.

En política internacional, la conquista del último reducto político de AI-Andalus (el reino nazarí de Granada) significó asegurar el flanco mediterráneo de la monarquía ante el empuje turco. Asimismo, dejó a los Reyes Católicos las manos libres para encarar con fuerza otros frentes de su política exterior, especialmente su rivalidad con Francia en el Rosellón, Italia y Navarra. De otro lado, la guerra sirvió para reforzar el prestigio de los nuevos monarcas. El sitio final de la ciudad de Granada, de abril de 1491 a enero de 1492, culminó la rendición final de Boabdil, el último monarca del último reino musulmán de la península Ibérica.

REINADO DE CARLOS I (1516-1556) CARLOS V EMPERADOR DEL SIRG (1520-1558)


Al morir su abuelo materno, Fernando, en 1516, Carlos de Habsburgo, que ya había heredado los territorios de Borgoña de su abuela paterna, se hizo coronar Rey de Castilla y Aragón e inició viaje a la península. El nuevo monarca no conocía el castellano y vino acompañado de consejeros flamencos que ocuparon los más importantes puestos en la Corte y la Iglesia.

Una vez coronado, Carlos I convocó a Cortes para que votaran nuevos impuestos. La reacción fue inmediata en Castilla, las protestas le recordaban al rey su obligación, de residir en el reino y de respetar las leyes del reino. Similares protestas surgirán en Aragón ante la demanda de nuevos impuestos.




1. La rebelión de los comuneros de Castilla

Entre las causas de la rebelión destaca que la aristocracia castellana veía como un humillación que el rey hubiera entregado la administración del reino a consejero flamencos y hubiera dejado a Adriano de Utrecht como gobernador del reino en s ausencia, Asimismo, la burguesía urbana temía que se volviera a la tradicional política de exportar la lana en bruto a Flandes lo que iría en detrimento de la artesanía textil castellana.

La rebelión propició el desorden social y hubo rebeliones anti señoriales en algunas zonas La nobleza empezó a alejarse de los comuneros. Las disensiones internas y la radicalización anti señorial del movimiento debilitó a los Comunidades. Tras la derrota de las tropas comuneras en Villalar en 1521, todas las ciudades abandonaron el movimiento, excepto Toledo que fue finalmente dominado en 1522. Los dirigentes comuneros Padilla, Bravo y Maldonado fueron ejecutados. La derrota comunera significa el inicio del absolutismo en Castilla y el reforzamiento del poder del rey.

2. Las Germanías
La rebelión de las clases populares, la Germanía, se inició en la ciudad de Valencia en 1520 aprovechando que la nobleza había huido de la ciudad por la peste. Pronto la revuelta se extendió hacia el sur del reino. Las causas del movimiento las encontramos en la crisis económica y las epidemias que se abatieron sobre el reino de Valencia, a lo que se vino a unir el descontento social entre los artesanos y los pequeños comerciantes enfrentados con la oligarquía urbana (grandes comerciantes) y la nobleza. Los agermanats también atacaron a los moriscos, a los que, además del odio religioso, acusaban de ser sumisos a la nobleza ya la Corona.

Aunque Carlos V reaccionó lentamente, Valencia no era tan importante como Castilla para el poder en sus reinos, finalmente ordenó al Virrey que reprimiera el conflicto. El conflicto degeneró en un enfrentamiento directo entre agermanats y la nobleza valenciana. Final mente la rebelión fue reprimida en 1522.

3. La conquista de América.

Durante el reinado carolino se produjo el mayor avance en el proceso conquistador de las Indias, al tiempo que se fijaron las principales instituciones administrativas del Nuevo Mundo. Así, en 1535 se creó el virreinato de Nueva España, tras la conquista del territorio mexicano a cargo de Hernán Cortés; y en 1542 comenzó su andadura el virreinato del Perú, después de que Francisco Pizarro doblegara al poder inca en aquel territorio. El Consejo de Indias, el principal órgano consultivo para los asuntos relacionados con el gobierno colonial americano, se instituyó en 1524, y 18 años más tarde el propio Carlos dictó las importantes y polémicas Leyes Nuevas.

4. Enfrentamiento contra Francia.

Aunque las raíces de las disputas españolas con el reino de Francia arrancaban del deseo francés y aragonés de dominar Italia, el conflicto se endureció al sentirse los franceses cercados por los inmensos dominios imperiales, sin olvidar las reivindicaciones territoriales del monarca francés Francisco I Valois sobre Navarra y el Rosellón y las de Carlos sobre Borgoña y Milán, así como la incompatibilidad de una conciencia nacional francesa con cualquier liderazgo europeo supranacional y las rivalidades personales de ambos monarcas.

En el primer choque, acaecido en 1521, Navarra quedó definitivamente bajo la soberanía regia española, y aunque Francisco I ocupó personalmente el Milanesado, al ser derrotado y hecho prisionero en Pavía en febrero de 1525, se comprometió a entregar Borgoña y retirarse de Milán. El monarca francés no cumplió lo pactado, y se reanudaron las luchas hasta la Paz de Crépy, adoptada en septiembre de 1544, que confirmó prácticamente las cláusulas de la Paz de Cambrai (1529), en las que Francisco I reconocía la soberanía de Carlos V sobre Artoís y Flandes y retiraba sus pretensiones sobre el Milanesado y Nápoles, en tanto que el Emperador, por su parte, renunciaba a Borgoña. Asimismo, en 1527, las tropas de éste habían llevado a cabo el llamado sitio de Roma, en medio de los enfrentamientos mantenidos con el rey de Francia.

5. El peligro turco.
La lucha se centró contra el Imperio otomano, enemigo por antonomasia de la cristiandad; mito, pero también peligro real que presionaba por la Europa central y mediterránea, que ponía en peligro el espacio hispana-italiano y las costas levantinas españolas. Aunque en Centroeuropa se limitó a contener los ataques turcos, sin pasar a la contraofensiva, Carlos V se vio obligado a luchar por el Mediterráneo occidental y penetrar en el oriental, no logrando acabar definitivamente con el poder del sultán otomano Solimán I el Magnífico, ni con el del pirata Barbarroja, pues si con la conquista de Túnez (1535) obtuvo un gran triunfo, su fracaso en Argel (1541) afianzó las posiciones berberiscas.

6. El problema alemán.
El fracaso definitivo de la política de Carlos V llegó de la nueva situación creada en los territorios alemanes con la aparición del protestantismo (Martín Lutero), que, además de conectar con las inquietudes espirituales, aglutinó intereses económicos y políticos opuestos a los programas imperiales, reformistas y centralizadores, y dividió el Sacro Imperio en dos grupos antagónicos; por un lado, el de los católicos, y por otro, el de los partidarios de la Reforma (luteranos).

VIDEO BIOGRAFÍA DE MARTÍN LUTERO


El diálogo y la concordia empleados en las dietas y conversaciones (Worms, en 1521; Spira, en 1529; y Augsburgo, en 1530) para lograr el acercamiento y evitar el enfrentamiento armado, no dieron resultado. Por ello, el Emperador decidió actuar con la fuerza contra los protestantes, que a principios de 1531 habían formado la Liga de Esmalcalda. Su victoria en la batalla de Mühlberg, obtenida el 24 de abril de 1547, no consiguió, sin embargo, ni la unidad política ni la religiosa. En septiembre de 1555 se acordó la llamada Paz de Augsburgo, por medio de la cual se reconocía la división confesional dentro de los territorios imperiales.

Carlos V, consciente de su fracaso, inició una serie de abdicaciones: aunque conservó el título imperial, el 12 de septiembre de 1556 trasmitió sus funciones a su hermano Fernando I de Habsburgo, cedió a su hijo Felipe los Países Bajos (1555) y los reinos españoles (1556) y se retiró al monasterio de Yuste (en la localidad cacereña de Cuacos de Yuste), donde el 21 de septiembre de 1558 falleció.









Imperio de Carlos Ven Europa




REINADO DE FEUPE II (1556-1598)
Felipe II, tras la abdicación de Carlos I en 1556 gobernó el imperio integrado por los reinos y territorios de Castilla, Aragón, Navarra, el Franco-Condado, los Países Bajos, Sicilia, Cerdeña, Milán, Nápoles, Orán, Túnez, toda la América descubierta y Filipinas. A estos vastos territorios se le unió Portugal y su imperio afroasiático en 1580. Con Felipe II la hegemonía española llegó a su apogeo.

1. Organización política de la Monarquía.

Después de viajar por Italia y los Países Bajos y ser reconocido como sucesor regio en los estados flamencos y por las Cortes castellanas, aragonesas y navarras, se dedicó plenamente a gobernar desde la corte, establecida en Madrid de forma oficial en 1561. A diferencia de lo que ocurrió con su padre Carlos I, con Felipe II el centro de gravedad del Imperio se asentó en la península, especialmente en Castilla. Dos años más tarde, dio comienzo la obra arquitectónica que habría de ser considerada el emblema de su dilatado reinado, el monasterio de San Lorenzo de El Escorial, palacio y templo a la vez, erigido en las cercanías de la capital del reino.

En el interior de la península Ibérica, cabe destacar diferentes aspectos de su gobierno. La monarquía personal de Felipe II se apoyaba en un gobierno ejercido por medio de consejos y de secretarios reales, así como en una poderosa administración centralizada. Pese a todo su poder, las bancarrotas, las dificultades hacendísticas y los problemas fiscales (entre otras actuaciones notorias creó el nuevo impuesto de "millones" que gravaba los alimentos básicos) fueron característicos durante todo su reinado. Su recurso al Tribunal de la Inquisición fue frecuente. Políticamente, dicho tribunal fue utilizado para acabar con los conatos de protestantismo descubiertos en la Meseta castellana. Así, el mantenimiento de la unidad religiosa estuvo siempre presente en la acción de gobierno de Felipe II, que con todo rigor se valió de los autos de fe, como los celebrados en Valladolid ya en 1559, para afianzar la Contrarreforma católica.

2. La política externa.


Sus sucesivos matrimonios fueron parte importante de su política exterior. Se casó con María de Portugal en 1543 y, tras su muerte, con María I Tudor, reina de Inglaterra, en 1554. La pronta muerte de la reina que trató de volver al catolicismo en la isla, llevó a que Felipe se casara con la francesa Isabel de Valois en 1559. Al quedarse nuevamente viudo y sin herederos varones, se casó por cuarta vez, en 1570, con su sobrina Ana de Austria, madre del sucesor al trono español, Felipe III.


La idea de la unidad religiosa marcó la política de Felipe II. No dudó en intervenir ante la amenaza de las incursiones berberiscas y turcas en las costas mediterráneas. Felipe II obtuvo una gran victoria, aunque no la definitiva, en la batalla de Lepanto en 1571. En el interior peninsular el monarca reprimió duramente las sublevaciones moriscas como, por ejemplo, en las Alpujarras granadinas. En Europa se enfrentó con Francia por el control de Italia (Nápoles y el Milanesado). La Paz en Cateau-Cambrésis en 1559 fue favorable a los intereses españoles en la península italiana.

Tras la muerte de su esposa María Tudor; las relaciones se hicieron cada vez más hostiles con Inglaterra, que apoyaba a los rebeldes protestantes en los Países Bajos. El intento de invadir la isla en 1588 con la Armada Invencible acabó con un gran fracaso que inició el declive del poder naval español en el Atlántico. Felipe II no pudo acabar tampoco con el conflicto político (mayor autonomía) y religioso (revuelta calvinista) generado en los Países Bajos. Ninguno de los sucesivos gobernadores pudieron impedir que la rebelión se asentara y llevara finalmente en el siglo XVII a la independencia de las Provincias Unidas (actuales Países Bajos). Uno de sus mayores triunfos fue conseguir la unidad ibérica con la anexión de Portugal y sus dominios, al hacer valer sus derechos sucesorios en 1581 en las Cortes de Tomar, tras morir sin descendencia el rey portugués Sebastián.

FRANCIA EN EL SIGLO XVI


A finales del siglo XV, Francia había superado las divisiones territoriales de su pasado feudal y se convirtió en una monarquía nacional que incorporaba la mayoría de los territorios comprendidos entre los Pirineos y el canal de la Mancha. La estructura social estaba todavía dominada por la nobleza terrateniente y la tierra seguía siendo la fuente de riqueza principal. Sin embargo, en la mitad del siglo siguiente, la paz interna, el aumento de la población la afluencia a Europa de oro y plata traídos de América por los españoles y los trabajos públicos del gobierno estimularon el crecimiento de la economía, que elevó la posición social de los grandes comerciantes, los banqueros y los cobradores de impuestos. Por otra parte, la nobleza, dependiente de las rentas monetarias fijas y de las deudas vio cómo la Inflación amenazaba su poder económico y su posición social.


Los tres primeros monarcas del periodo - Carlos VIII, Luis XII y Francisco I de la dinastía Valois aprovecharon el fuerte crecimiento de la nación y la estabilidad interna para reclamar por las armas el reino de Nápoles y el Milanesado. En la década de 1520 las guerras italianas se convirtieron en una larga disputa entre Francia y la dinastía de los Habsburgo reinantes en España y Austria, un enfrentamiento que continuó de forma intermitente durante un siglo y medio. Estas guerras terminaron finalmente con la Paz de Cateau-Cambrésis (1559), negociada por el hijo de Francisco I, Enrique II, que reinó desde 1547 hasta 1559. Francia renunció a todas sus pretensiones en Italia, pero consiguió tres territorios estratégicamente localizados en su frontera oriental: los obispados de Metz, Toul y Verdún.

LAS GUERRAS DE RELIGIÓN


El aumento de la población, sin el correspondiente aumento en la producción, y la inflación monetaria llevó a la mayoría del pueblo a la pobreza. La Reforma protestante, que se extendió desde Alemania donde reinaba Carlos V emperador del SIRG (Sacro Imperio Romano Germánico) teniendo como lider a Martín Lutero, durante el reinado de Francisco I (Rey de Francia), había atraído a muchos seguidores; pero en las décadas de 1540 y de 1550 los postulados y doctrinas de Juan Calvino desarrollaron en Francia una forma peculiar del protestantismo, y consiguió el apoyo de muchos seguidores entre la nobleza y el pueblo llano. Enrique II consideró el calvinismo una amenaza a la autoridad real e intentó acabar con él. Bajo el reinado de sus tres hijos, que le sucedieron, las guerras de religión, donde se mezclaron conflictos religiosos, políticos y dinásticos, desgarraron el país. El fanatismo religioso de los combatientes y la brutalidad de los mercenarios hicieron que en la guerra fueran habituales los saqueos, la crueldad y las atrocidades.

EL RÉGIMEN DE CATALINA DE MÉDlCIS.

A la muerte de Enrique II en 1559, subió al trono su hijo de 15 años de edad Francisco II, que sucedió a su padre sólo durante dos años, 1559 y 1560. A Francisco le sucedió su hermano de 13 años, Carlos IX, que reinó hasta 1574. La reina madre, Catalina de Médicis, fue la gobernante virtual durante casi todo este tiempo y continuó influyendo en el reinado de su tercer hijo Enrique III (1574-1589). La principal preocupación de. Catalina consistió en defender la autoridad real de sus hijos, comprometida por los enfrentamientos entre católicos y hugonotes. En este contexto se produjo la famosa masacre de la Noche de San Bartolomé, que tuvo lugar en París en agosto de 1572, cuando los católicos, aprovechando una reunión de dirigentes protestantes y sus numerosos seguidores, les atacaron asesinando a unas 2 000 personas.

EL ASCENSO DE ENRIQUE DE NAVARRA
El último hermano de Enrique III murió en 1584 y Enrique de Navarra, descendiente de Luis IX y dirigente de los hugonotes, pasó a ser el heredero del trono. Rechazado por la perspectiva de ser un rey herético, algunos de los miembros del partido católico conspiraron para impedir esta sucesión mediante la sustitución del rey Enrique III por Enrique I de Guisa, dirigente de la Liga Santa. Alertado sobre esto, Enrique III convocó a Enrique de Guisa a una reunión de los Estados Generales en Blois en 1588, donde éste fue asesinado. Al año siguiente el propio rey Enrique III el último de la dinastía de los Valois cayó víctima de la espada de un asesino .



Enrique de Navarra, como heredero legal, ascendió al trono con el nombre de Enrique IV de Francia, pero de hecho sólo fue reconocido por los hugonotes. Tuvo que defender sus pretensiones al trono ante la Liga Santa y sus aliados españoles, que ocuparon París. Enrique IV comprendió que, aunque él y sus seguidores fueran protestantes por convicción, la mayoría de los franceses seguían siendo fieles católicos, por lo que en 1593 se convirtió públicamente al catolicismo. Al año siguiente fue coronado en la catedral de Chartres y, poco después, le dieron la bienvenida en París, donde se dice que exclamó: "París bien vale una misa". Así se estableció la dinastía de los Borbones en el trono francés.

INGLATERRA EN EL SIGLO XVILa pérdida de todas las posesiones en Francia (con la excepción de Calais) en 1453, fue el preludio del conflicto dinástico conocido como la guerra de las Dos Rosas entre 1455 y 1485. El conflicto se entabló entre dos ramas de la familia real, la Casa de Lancaster, que, en la persona de Enrique VI, poseía el trono, y la Casa de York, dirigida por Ricardo, duque de York, que tenía derechos legítimos al trono y mayor capacidad de gobierno que Enrique. El conflicto favoreció finalmente a la Dinastía Tudor cuando Enrique VII fue coronado.
LA INGLATERRA DE LOS TUDOR
Enrique VII se hizo con el trono basándose en una legitimidad dudosa. Su abuelo se casó con la viuda de Enrique V y su padre con Margarita Beaufort, condesa de Richmond y Derby, que descendía ilegítimamente de Eduardo III. Su único derecho al trono era la victoria de Bosworth Field. Sin embargo, la instauración de la dinastía Tudor, con la excepción de María I, proporcionó a Inglaterra el tipo de gobierno que necesitaba. Tras someter a sus rivales de York, se casó con la hija de Eduardo IV y consiguió el reconocimiento de España en 1489 (Tratado de Medina del Campo), y después el de Francia, los Países Bajos y Escocia.

Enrique VIII (reinó entre 1509 y 1547) tenía un carácter totalmente opuesto al de su cuidadoso y rutinario padre. Fue muy apreciado por los escritores humanistas, uno de los cuales, Tomás Moro, participó en su gobierno. En 1513 Enrique venció a los franceses y después a los escoceses en Flodden. La figura del cardenal (y posterior canciller y arzobispo de York) Thomas Wolsey, dominó el periodo comprendido entre 1514 y 1529. Aunque su esposa Catalina de Aragón le dio seis hijos, sólo uno, la futura María I, llegó a edad adulta.

Deseoso de un hijo y entusiasmado por Ana Bolena. Enrique pidió al Papa el divorcio, cuando el eficiente Wolsey no pudo obtenerlo, Enrique le destituyó y convoco al Parlamento para iniciar la reforma. El resultado fue la creación de la Iglesia de Inglaterra (Anglicanismo), de la que Enrique era el principal jefe, rechazando la autoridad de Roma, pero manteniendo el dogma católico.


La tercera esposa de Enrique, Juana Seymour, murió al dar a luz a Eduardo, el único hijo varón superviviente; sus tres últimas esposas no tuvieron descendencia. Thomas Cromwell, conde de Essex, otro de los grandes administradores de Enrique, superviso los cambios revolucionarios que tuvieron lugar a partir de 1530: la ruptura con Roma y la disolución de los monasterios la nueva ampliación del parlamento, en especial de la Cámara de los Comunes, y la creación de una nueva estructura burocrática con el Consejo Privado y otras instituciones controladas absolutamente por la corona.

LOS HEREDEROS DE ENRIQUE VIII
Bajo Eduardo VI (reino entre 1547 y 1553), un menor dominado sucesivamente por Eduardo Seymour, primer duque de Somerset y John Dudley, duque de Northumberland, la Iglesia de Inglaterra adoptó el protestantismo. Cuando Eduardo murió a los 16 años, Northumberland intentó conseguir el trono para su familia e impedir la sucesión de la hermanastra católica del rey, María, al casar a su hijo con Juana Grey, a quien proclamó reina. El intento fracasó muy pronto y Northumberland, Juana y su marido fueron ejecutados.


María I Tudor, la hija de Catalina de Aragón, restauró el catolicismo y se casó con su primo, Felipe II de España. Cuando María La sanguinaria, como era conocida, murió en noviembre de 1558, Inglaterra se regocijó con la llegada al trono de su hermana, Isabel.

Isabel I (la última Tudor) reprimió a los católicos y fortaleció jurídicamente el anglicanismo. Poseía la frugalidad y la habilidad de su abuelo y los modales imperiosos y la capacidad para gobernar de su padre.


Ayudó a los rebeldes protestantes en los países Bajos españoles y estimuló a los marinos británicos para que abordaran barcos españoles en alta mar. Sus naves derrotaron a la Armada Invencible en 1588 y evitaron así la invasión de Inglaterra. En 1603 se completó la conquista de Irlanda.



AUTOEVALUACIÓN



1. Señale aquello que no es una obra del gobierno de Felipe II:
A) Apoyó la reforma Católica en contra de los grupos protestantes.
B) Se iniciaron autos de fe en Valladolid y otras ciudades.
C) Construyó el palacio de San Lorenzo de "El Escorial”.
D) Se dio gran impulso a las conquistas de México por Hernán Cortez y el Perú por Francisco Pizarro.
E) Se combatió a los Turcos, derrotándolos en el Combate de Lepanto'

2.- Con respecto al gobierno de Felipe II:
A) Derrota a los Turcos en el Combate de Lepanto.
B) Construye el Palacio de San Lorenzo.
C) Se produce la anexión del Portugal.
D) Construye la "Armada Invencible" contra Inglaterra.
Son correctas:
A)Sólo A y B
B)Solo B y C.
C)Sólo A y C
D)Sólo c y D
E)Todas

3. El tratado de Cateau Cambrésis, puso fin a las "Guerras de Italia", en 1559, siendo firmado por:
A) Carlos V y Francisco I
B) Felipe II y Enrique II
C) Felipe III y Luis XIII
D) Felipe IV y Luis XIV
E) Carlos I y Enrique IV

4. La "Guerra de los Treinta años" termina con el tratado de:
A) "Las Damas"
B) Cambrai
C) Utrecht
D) Westphalia
E) Augsburgo

5. El palacio de Versalles fue construido por el rey:
A) Enrique IV
B) Luis XIII
C) Francisco I
D) Carlos IX
E) Luis XIV

6. Al finalizar la Edad Media, el estado absolutista que resultó de la centraliza- ción política en Europa occidental fue expresión del dominio de:
A) La Alta Burguesía
B) La Nobleza Feudal
C) Los comerciantes
D) El papado
E) La Monarquía

7. Señale aquello que no corresponde con el gobierno de Felipe II:
A) Convocó a la Santa Liga (junto a Venecia y a los Estados Pontificios), la cual derrotaría a los turcos en el Combate de Lepanto.
B) Construyó el palacio de San Lorenzo de El Escorial.
C) Se enfrentó a Isabel I de Inglaterra, para lo cual construyó la formidable "Armada Invencible".
D) Fue llamado "Líder de la Contrarreforma".
E) Ingresó a la "Guerra de los Treinta Años""en defensa de los católicos del SIRG.

8. Luego de las "Guerras de Religión", en Francia asumió el gobierno un ilustre hijo de la casa de Navarra, el cual se convertiría en el primer rey Borbón de dicho país. Tanta fue su ambición que se atrevió a afirmar: "… París, bien vale una Misa …"
A) Luis XIII
B) Luis XV
C) Enrique IV
D) Luis XVI
E) Luis XIV.

9. En el siglo XVI, España había logrado consolidarse como la primera potencia de Europa, gracias a la labor política de un hombre que se jactaba de tener territorios en todo el mundo, decía " .. , en mis dominios nunca se pone el sol..":
A) Felipe II
B) Carlos I
C) Carlos II
D) Felipe IV
E) Fernando de Aragón